
Quién soy? Soy Franco Estevanacio, Licenciado en Psicología. Nací y crecí en General Conesa, Río Negro, un lugar que siempre llevo en el corazón. Después de graduarme en la Universidad del Salvador en Bahía Blanca, me quedé en esta hermosa ciudad, que ahora es mi hogar. Creo que todos tenemos la capacidad de superar los desafíos emocionales y vivir en sintonía con nuestros valores. Me especializo en enfoques terapéuticos basados en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y Terapia dialéctica comportamental (DBT). Me especializo en el trabajo de traumas complejos, en trastorno de la personalidad, adicciones, ansiedad y trastorno obsesivo compulsivo.
Mi enfoque con ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso) y DBT (Terapia Dialéctica Conductual) va más allá de simplemente hablar de lo que te preocupa. Trabajamos activamente para que puedas generar cambios concretos en tu vida, alineados con tus valores y a tu propio ritmo. En lugar de luchar contra el malestar o evitar pensamientos difíciles, aprenderemos a relacionarte con ellos de una manera más flexible y compasiva, para que no sean un obstáculo en tu camino hacia una vida con sentido.
Trabajo con turnos reducidos y cupos limitados.
Elegir una agenda acotada me permite:
Brindar mayor dedicación a cada proceso.
Asegurar continuidad y coherencia terapéutica.
Favorecer el compromiso mutuo con el tratamiento.
Sostener intervenciones profundas y responsables.
En problemáticas como desregulación emocional, trauma o patrones de larga data, el compromiso es un factor central del cambio. Por eso priorizo procesos terapéuticos que puedan sostenerse con responsabilidad y trabajo activo.
Durante este proceso podrás aprender a:
Observar los factores internos y externos que influyen en tus conductas.
Identificar patrones que generan sufrimiento o te alejan de la vida que querés construir.
Relacionarte de otra forma con tu experiencia interna sin luchar contra ella.
Desarrollar habilidades para regular emociones y responder con mayor calma y claridad.
Fortalecer tu capacidad para mantener relaciones saludables y comunicarte desde la autenticidad.
Elegir acciones guiadas por tus valores, incluso ante emociones difíciles.